domingo, 30 de agosto de 2026

Nostalgia. Era la hora del vermú...

 No tenía por qué saberse que es a Andréi Tarkovski a quien yo rezo, pues su poesía pertenece al mayor de los misterios. Es el último domingo de agosto, la una de la tarde, y hay que dejar totalmente echadas las persianas y el teléfono apagado para dar paso a la contemplación.

Hoy quiero que se entienda que la mirada de Andréi Tarkovski puede leerse perfectamente y, sin embargo, permanece inalcanzable en pantalla. El deseo del que continuamente hablo no se menciona en Nostalghia, y esa ausencia convierte la imagen en una caricia mental.

Sin embargo, cuando el deseo aparece, lo hace desde la exposición y la humillación femenina. "Está loca", responde el ilustre poeta. El discurso del hombre intelectual desapegado del corazón resulta ser antiquísimo. Es banal. Y, entre tanta agua viva, Tarkovski encuentra todavía un momento teatral para violentar esa distancia. Nostalghia coloca a las personas que sienten demasiado, creen demasiado o desean demasiado al borde de la categoría de locura. Domenico también está "loco". 

¿Por qué el tormento del hombre concede profundidad y el deseo de la mujer provoca ridículo?



Madre dolorida, madre atormentada. Madre feliz, madre generosa. Madre angustiada, madre santa. Madre amorosa, madre luminosa. Madre modificada, madre santificada. Madre dolorosa, madre orgullosa. Madre inspirada, madre iluminada.




Detalle de Madonna del Parto, de Piero della Francesca, tal como aparece en Nostalghia.


La imagen captada desde el pensamiento es absolutamente diferente a la imagen captada desde la emoción. Ese es el punto exacto donde nace la distancia, y la distancia, a su vez, es la que protege. 
El análisis minucioso, alejado de la ciencia y sostenido únicamente por la intuición, termina de poner en entredicho el orgullo y la seguridad de una. Ya no me da vértigo plantearme haber estado equivocada durante años.

No necesito arder. Ni encender velas. Ni cigarrillos. Esta es la posibilidad de abandonar una interpretación sin sentir que con ello destruimos todo lo vivido. 

Comía guindillas y bebía vino mientras trataba de encontrarme con tu coche. No tenía que salir de mi cocina: tan sólo mirar por mi ventana y esperar a que tú condujeras por allí. La matrícula de tu coche siempre me ha obsesionado, y quizá por eso las matemáticas son un alivio cerebral. El pensamiento no tiene la suficiente fuerza para detener a tiempo la memoria corporal. Ese trayecto es el más ingrato, y la paciencia, una aliada que llevo persiguiendo años. Resulta irónico. 

—¿Qué hacías mientras esperabas?
—Convencerme de que no estaba esperando.

—¿Cuántas veces mirabas?
—¿Es que no me conoces...?

—¿Qué significaban los números de la matrícula?
—La posibilidad de que tú me vieras, de que te dieras cuenta.

—¿Y qué habría pasado si el coche hubiera aparecido?
— ...

En la segunda copa de vino ya me voy a lo que más me gustará saborear después: lo explícito. Tú en mi coche exponiendo tus dudas. Resulta que me deseas, que no sabes qué haces aquí, que volvemos a hablar de cine juntos . Pues yo qué sé, si no vamos a follar, ¿para qué?.




Nostalgia.
La mía.
Carmen Osadía




sábado, 2 de mayo de 2026

La pérdida del romanticismo.


 

Sé exactamente el tiempo que ha pasado: tres cuadernos. Mi voz sigue presente, solo que no se escucha porque ya lo dijo todo. Hay que encontrar un nuevo tema y uno muy bueno es el de la tierra de nadie.

Allí no hay nostalgias ni se habla en pasado. Tampoco se anhela el futuro deseado. Sí siguen los recuerdos pero perdieron el sentido por el que existen: el engaño. Y el engaño tenía un propósito: ser un propósito. De ese imaginario ya no puedo desvivir. No queda sitio para la autodestrucción, ya no consigo herirme. La película se acabó cuando comprendí la dignidad y esto es para gente seria. Las almas perdidas no tienen ninguna relevancia, dejaron de ser romantizadas hace mucho, aunque no me he dado cuenta de cuándo. 

¿Quién soy yo sin el romanticismo? Me construí a base de ello. Tenía música y era una anestesia para soportar. El dolor era bello y una identidad. ¿Qué cruel verdad hay ninguneando el sufrimiento de estos años? Son melodramas de privilegiada. Son una sensibilidad especial para seguir siendo especial. 

La música es extrema.



La mirada femenina es una total desconocida. El deseo del mediocre ya no es un atractivo. Yo quería escribir sobre lo que reprime la mediocridad, sobre el grito de los potenciales que aún no han explotado y que jamás lo harán. Yo quería escribir sobre mis dueños, pero ha cambiado la puesta en escena. 

Me he pasado el nivel del morbo. Es tan fácil ahora... Me gané el respeto de mis musas y por eso ya no juegan conmigo. Eso me gusta. Ya no jugamos al maltrato, ya la perversión perdió su misterio. Eso también me gusta. Si mi paz ya no se pone falda ni se droga en las escaleras sucias, ¿por qué motivo se llora ahora? Dejar de llorar también me gusta. 

Fue bellísimo el rímel corrido y la sonrisa desesperada, y la aprobación de los crueles. Despiadada belleza. Todo aquello fue poesía. El insomnio, y la sangre en los ojos y el buzón de voz. Belleza cruel y efímera. Las canas se hicieron cargo de la fianza de ese cadáver bello. La paz no se negocia y dejó de ser un pasatiempo el mirarme arder. La combustión de mis textos se recogía sola y no mataba a mi voz. Mi voz está obligada a madurar y no necesita uniformes. El destinatario ha muerto y no acudiré a otra corona más de flores. Ni siquiera me la pondré. El romanticismo ha muerto. Y sólo se entierra a los muertos. Mientras quise destruirlo, se mantenía vivo. 

No importa la matrícula que preside mi salón. Sólo tenía alma cuando yo se la ponía. Las conversaciones solo son vómitos de cocaína. Los ataques de corazón sólo eran veneno forzado. Dolía de verdad a pesar de ser todo mentira. La pereza ha cambiado de dirección y la dirección me espera como imán. No es necesario anunciar la muerte. El velatorio más doloroso es el de la madrugada, ahí sólo se quedan los desgastados, los que se quedan rotos. Da verdadero asco el reino que se sintió amenazado por la inocencia. 


En realidad, es donde realmente empieza. 
El amor de día es para valientes. 
La nocturnidad puede alterar el sabor de las sardinas, acumular fechas de caducidad y regalarte un disparo por que sí, porque son cosas que se esperan de la noche.

Carmen Osadía,
poco suspirosa.






viernes, 31 de octubre de 2025

Seminci. Diálogo a tres suspiros.












Me gusta que revientes por dentro por mí.

Me gusta que cedas después de mis súplicas.
Me gusta mirarme desde fuera mientras me recuerdas que no soy tu prioridad.

Hablemos de verdad.

De la conversación a tres que inevitablemente sucede entre Resurrection (Bi Gan, China, 2025), With Hasan in Gaza (Kamal Aljafari, Palestina, 2025) y Nouvelle Vague (Richard Linklater, Francia, 2025).

Tomábamos café, vino, no recuerdo, quizá íbamos por la tercera ronda.
Con Kamal hablaba de aquel final tan esperado: la pureza de un niño con la cámara de vídeo tras su búsqueda en Gaza.
Godard aún no sabía qué buscaba en el final de la escapada, y Bi Gan necesitaba dejarse llevar por el cuidado visual de la historia del cine.
Linklater sonreía: sabía que todo retorno es una trampa. Que filmar es volver a pasar por el mismo punto del mapa, con otro cuerpo y la misma pregunta.

Entre los tres flotaba una idea: resucitar es volver a mirar.
No al pasado, sino a lo que queda vivo en lo que fue filmado.



Gaza, China, París —tres geografías heridas, tres maneras de resistir la pérdida—.
Y yo, en medio, observando cómo cada película se aferra a la posibilidad de que aún haya belleza, incluso después del derrumbe.

Godard parió el mismo sueño que yo aún tengo hoy.
Y yo me enamoré de él, aun imaginándomelo como si fuera un gilipollas.
Gracias que Linklater ha cuidado su humanidad en él.

La ilusión que rompe el aplauso con ganas al final del visionado es el sonido que lleva consigo más calor.

El viernes no perdí el tren.
El cine es un tren, una estación, un lugar de tránsito.
Un travelling, un robo, una primera mirada al espectador.

Cuando estoy sola me hago preguntas,
y creando películas encuentro las respuestas.
Así citaba Jean-Luc.
Y así asentía en la butaca del Carrión, acompañada de la misma ilusión compartida por quienes se hallaban en la sala.

¿Qué pasa cuando me habla Producción y me tapo los oídos?
Hay una constante que se repite: no dejar de lado nunca mi 5D.
Hay otra constante, además: que todo lo que se sale del dolor de estómago es ruido.


¿Desde dónde parte la mirada?
¿A quién hay que mirar?
¿Qué quiso contar Bi Gan con tanto cuidado en la imagen, referenciando la historia?

Tiene todo el sentido del mundo enamorarse de una chica en el Apocalipsis
y ser prácticamente asesinado cuando el premio es que te muerda ella, siendo una vampira.
Igual que hay una evidencia terrible tras cada fascinación por tu amabilidad:
esa que tanto me gusta y me tortura tras su falta.

No es refuerzo intermitente: es un gusto.
El segundo vino sabe mucho mejor,
porque ya no importa su sabor, sino lo que sale.

¿Qué pasa cuando te enamoras de M y vives en Düsseldorf?
Tal vez aprendes que mirar también duele,
y que cada plano es una resurrección fallida.

La captura como encuentro con el vínculo es realmente lo único que me interesa. La realidad es efímera y no me despierta mucho más el filosofar el muro que hay entre la cámara y la experiencia. El filtro que lo enlaza es precisamente donde comienza el cine. La vergüenza de la conciencia también es real, y también es bonito guardarla. La perfección del propio instante ojalá fuera un recuerdo del futuro traído al propio presente. El blanco y negro endulza la belleza, a pesar de que nunca vivimos la materia prima del tal modo; Sin embargo, nos lleva a unas raíces de cómo percibimos las primeras imágenes cinematográficas.

 Eso es nuestro y también es real. 

Eso construimos y también es real. 

Tú eres real. (Te quiero).

Una búsqueda en Gaza que cerró como búsqueda sin hallar el encuentro soñado, simboliza la propia creación de una obra. Buscabas tratando de encontrar y diste con un puñetazo que duele tanto porque al fin y al cabo, es la verdad, pero abraza eterna. La Nouvelle Vague encontró unas imágenes tras reflexiones escritas. Bi Gun, se queda a las puertas de resucitar una emoción, reescribiendo el cine. 

El cine es tan bonito.

Suspiro a tres.

A cuatro, conmigo.

Con amor, para la Seminci.

Carmen Osadía.





domingo, 7 de septiembre de 2025

Porque amar es el empiece de la palabra amargura

 


Hoy es 7 de Septiembre y es nuestro aniversario. Parece mentira que después de tanto tiempo, España entera andaba contenida en esa coreografía ingenua, la fiesta previa al estallido. Y cuando abrimos la mano y la dejamos caer, rompieron a sangrar nuestras llagas en nuestra piel.

Hay canciones que parecen inocentes y terminan oliendo a pólvora. La noche del 15 de septiembre del 2024 lloraba en mi cama de Moscú sintiendo la primera ruptura de mí misma. Esa noche los fuegos de mis sagradas fiestas los escucharía agotada, sin poderme levantar, sin poder respirar. Y con la ausencia del dolor, y aquella paz colmando la razón, ahogabas toda mi ansiedad... Jamás volveré a robarme la percusión explosiva de la noche, oliendo a tierra, a cenizas, acompañada de mis hermanas hijas de la Virgen de las Angustias. Jamás. 

De venta en los callejones, y en los lúgubres rincones de mi ciudad...

España arrastra un tipo de violencia propia de su tierra seca: hierve un odio antiguo. Hay una pasión visceral detrás de la violencia, casi erótica en su intensidad. Hay cruces oscuros donde puedo bailar unas sevillanas con mi prima y donde te busco entre un Why, lover why. A veces esta España mía, esta España muerta es una zapatilla llena de barro, con los bajos descosidos de un vaquero que protege unas bragas sucias, porque el amanecer se presenta tras una letanía donde no es fácil encontrar papel. Unos baños alquilados para todo un pueblo que busca orinar a escondidas y enfarloparse. ¿Y cómo hemos acabado aquí?

La ultraviolencia, el morbo, la fascinación, la curiosidad que asesina, tu amiga llena de rabia e impotencia porque la creencia de que una rata tenía fondo le ha dejado en evidencia. Las noches que nos han devuelto la humillación de la que tardaremos en recuperarnos. Las hostias nunca llegan a tiempo. Y hay masacres que te dicen: ven y mira. Esta noche soñé que aprobaba mi tesis, y Dios me ha dado una palmadita a la espalda: estas fiestas no te harán polvo, mi amor. Este suspiro mío de tragedia que busca redimirse, dice lo que es porque es mi texto y puedo decir lo que me de la gana. En el cine podemos hacer lo que queramos. Tú vas a sentir el mayor amor por estas niñas para después romperte tú también con los escopetazos. A veces he creído que cuanto más te bailaba una rosa es una rosa más te dolería después pegarme un tiro; Y lo hicimos juntos, ya sabes dónde, ya sabes a qué horas, ya sabes cuántas veces... no sabes una mierda.

Uh, vaya lío

El terror que no avisa, y que se pone los zapatos de tacón y taconea. Y que se pone los zapatos de tacón y taconea. El terror que no avisa. Te lo estás pasando de miedo. Te lo pasas de miedo. Y que a mí no me manden flores. Y mientras me pinchaba me enseñó una cosa...



Una rosa es una rosa

Una rosa es una rosa


Una rosa es una rosa es una rosa es una rosa

Una rosa es una rosa es una rosa es una rosa

Es una rosa es una rosa es una rosa

Una mentira y un credo

por cada espina del tallo

injertándose en los dedos

UNA ROSA ES UN ROSARIO


Hablábamos de nuestro aniversario, el que hoy arrastro aún. El día en el que Dios descansó después de ser un gran artista. Hoy te puedes ir a provocar, y te puede dar un infarto, puedes caer en un vermú largo, y luego besar a dos o tres gilipollas. Una botella de agua lleva tu nombre como un santo. Y aun cuando tengo ganas de dulce abro tu tarro de miel.

Hay que romantizarlo todo o, si no, estás muerta de verdad. Yo te uso para mis suspiros y no me acuerdo de ti. "Queremos ir a misa", gritaba con mis primas en las murallas de Alcalá de Henares. Los himnos nos salvan. Escribir los himnos, gritarlos. Hay que escribir y gritar los himnos. "¿Cómo no te voy a querer?" gritábamos el 22 de Mayo de 2021 junto al estadio José Zorrilla. Un himno es música endulzando la violencia.

Qué poética es la España rural más profunda. Sangre, Barro, sudores en el after. La decadencia aún se puede vivir al cierre de mi discoteca favorita. 

Suspiro de Osadía
Amor y odio
La decadencia que me habita, que temo
y que me enorgullece (muchísimo).














martes, 29 de julio de 2025

Mucho que viajar antes de poder dormir


 

Una vez un tipo de pelo canoso y ojos extraordinarios -vacíos-, me dio por culo en el asiento trasero de su coche. 
La perversión era simple y gráfica, como la profundidad de la que carecía: Todo por detrás.

- ¿Te doy miedo, Mariposa? ¿Es mi cicatriz?
- Es tu coche.

El reloj en su muñeca, las manos al volante, la música en sus altavoces. Cómo suenan...
Las precauciones eran inapropiadas pero necesarias para tratar con el hyperman en cuestión.
Las reglas de conducción siempre vienen escritas desde el escroto. 

Tengo un don con la palabra. Más de uno me lo ha dicho, justo antes de soltarme alguna soberana gilipollez. 
Hay otros que usan la lengua en técnicas despersonalizadas para tratar de hacerse inolvidables. 
Pero a mí lo que me pone es un discurso bien ejecutado. Bien respaldado. Subrayadito. 
La perversión, que venga analizada. Con confesión. Con apertura. 
Una buena lectura de verdades inconfesables que justificará que el uno al otro nos escupamos a la cara por las entrañas del romanticismo. 

Soy la hija de puta más cachonda de toda la carretera.

A los que me han puesto un laberinto sin salida para que fuera yo la que se ganara la llave de sus misterios, a esos precisamente se les han dado la vuelta los ojos pidiéndome aperturas físicas mefistofélicas.

Esa proyección de secretos es lo que tantas veces quería chupar yo. Ese pozo inalcanzable.
Tan profundo, tan profundo que me caí premeditadamente para verlo. 
No había tesoros. No había infierno. 
Era TU FAROL.

Estaba yo en Tu Farol. 
Mi padre siempre dice que me encanta lo cutre. 
Y es que me encanta, soy listísima, me fascina. 
Siento ceguera y atracción por lo mediocre. La decadencia. Me chifla. 
¿Pero cómo no?
Seamos realistas, seamos sinceras, seamos francas: 
La nocturnidad.

A mí que me paguen 20€ por lo que me voy a tragar, 
si luego me lo voy a llorar sola. 

Una semilla inmortal recorre Europa 
y un fantasma recorre mi garganta. 
Como quieras. Háblame del mar, marinero. 
Y háblame también de todo lo que tanto te esfuerzas en negar. 
Luego sujétame el pelo si tengo que vomitar, 
porque yo lo que quiero es que me ames así.

Y después,
te enseño mi nombre 
enmarcado,
firmado por Su Majestad. 

Yo soy la princesa, comprende mis white lines.
I love you forever. I love you forever.
Ultraviolence.

¿Suspiro o esnifado?
¿Y la nostalgia, qué fue de ella?

¿Y el coche? Lleno de trastos.



Lo que me gusta a mí lo cutre. Unas pintaditas en las escaleras grasientas. Lo que me gusta a mí el vestido arrugado y tu camisa, dios... preciosa, impecable. 
Dios. 
Me encanta.

Háblame en la hora calma de la medianoche. 
Háblame para que no se duerman mis sentidos otra vez.

Estaba yo cerrando bares.

Carmen Osadía
Esto es lo que pasa cuando intento
hablar de mi película favorita.
Esta es la razón por la que acabo no haciéndolo.
Esta es también la razón por la que, esta noche, no salgo.





martes, 1 de julio de 2025

Asignatura pendiente: Una gran puesta en escena.

 


No sabía que fumaras...


Fumémonos un paquete a medias y hablemos de reproches... (3:25 am)

¿Cómo negarme a eso? Dos años hacía exactamente de mi primer encuentro con la Señorita Julia en la playa.
¿Cómo explicarte que no sentí nada al besarte? A excepción de libertad.



Quizá puede que tú sí.


Es tu puesta en escena. Es tu pensada puesta en escena.

Amé y sufrí coger un tren aun sin saber si me esperarías.
Amé ir puestísima de Eme, siempre.
Amé llevar Football Days de compañía hacia Santiago. Sólo para ti. Por ti. Por ti. Tu libro soñado. Por ti. Y que me encanta leer hoy.
Tu ventilador de techo, tus gafas, tus textos, tu miedo a la hostia que decías que te darías, 
y que me llevé yo.

Amé que vomitaras de amor, ¿pero cómo no?

Amé cobrarte las copas la otra noche y amé que me diera exactamente igual tu silencio final. Aunque por un momento me pusiera triste y aunque ya no me fueras intriga.
Amé cuidarte aún así. Aunque no te lo creas, este es un espacio seguro...
Amé porque amo de verdad.

Lamento mi condescendencia al ver que no puedes mirarte a ti mismo como te pude mirar yo.
Amé cómo te miré mientras bailaba sola la noche del 31 en Las Ventas. 
Dj Nano daba un concierto de mierda.

Amé el orgullo que sentí a tu lado en el tendido 7. Fuiste un amor de verano...
Amé Arde Bogotá y luego ardí de dolor al ver cómo escribías en tu teléfono... Otro concierto de mierda.
Aún sigo amando aquel exorcismo de Vallecas, maldito duende. 

Gracias por enriquecer con nombre y fechas mis suspiros.
Gracias por aquella tarde en el Doré donde tanto lloré por una historia de entonces.


You're the one. You're my guide. You are my ligth. You take to me to a place where I can Shine. 
Where I can shine.
Suena Let the light shine in.


Nunca sabré qué misterio trae Suzhou River… (En realidad sí, pronto espero).

Gracias por el cliché de volverme a encontrar detrás de una barra.
Tú, presidente de tu comité.
Tú, con tus químicos.
Tu socio, tus señoras, tu poder.
Tu poder sin poder hacer nada.

Gracias por la película que protagonizamos juntos En lo alto.
Gracias por emborracharnos juntos con Hong Sang-soo.

Gracias por aquel beso y gracias por aquella risa desencajada hablándome de ti, de tu ansiedad...
Cómo pudieron ser tan bonitas las puestas en escena. Y cómo no entendí el lenguaje de plano contraplano. Y así es el cine, una mentira que dice la verdad. O eres espectadora y entras en la narrativa, o te sales del argumento para ver de verdad. Era necesario creer que Jonás Trueba capturaba mi atrevimiento. En Galicia. Estaba escrito. Yo misma lo escribí. Era necesario creerlo. 



Otra puesta en escena
Yo con mi vestido azul fuera en el Casco.
Tú doblando la esquina, apareciendo desde arriba de la peatonal a propósito. Previamente te escribí en una servilleta mis deseos. Posteriormente, tú detrás de mí sin avisar. No me la puto líes, decías.
Yo me enamoré de quien quisiste ser para mí.  
Aunque luego te fumaras un cigarro con otra torpe. La misma torpe que más tarde besaría a una mejor versión de ti. Suspiraba derretida, suspiraba poniendo la espalda en mi puerta. 
Se ha visto a Dani Martín con su nueva ilusión.
Me leías a Shyamalan.
Me leías a Garci.
Me leías informes donde yo tiraba piedras. 

Garci llenaba de zooms los detalles, porque ¿para qué disimular?. ¿Qué tiene de terrorífico lo evidente? Esta es mi película, esta soy yo, esto es lo que quiero que mires, esto es lo que quiero que se entienda sin que te lo explique. ¿Es esto infravalorar la capacidad del espectador? ¿Es esta una llamada de atención desesperada de ser vista? Esta es mi película. Este es mi plano. Este es mi guiño. Esta es la transición que yo vivo. 


Suena "Quince años tiene mi amor" y estamos en el banco de la plaza de Velilla. Anda, dame un beso...
Hablamos de lo peor de nuestro pasado y también de la muerte. Tú y tus puestas de escena. Y lo que me gusta a mí el cine. Y lo que te gustaba dirigir para mí. ¿Pero cómo no?


Hablemos de reproches.
Me alegro de que hayas vuelto a escribir...

Gracias por Barbie la noche de Oppenheimer
¿Has visto la nueva de Celine Song? Somos nosotros... . Aún no la he visto.
Somos nosotros... Para ti todas somos nosotros. Gracias por esto también. Gracias por contármelo. 

Eres la peor persona que he conocido.
Qué bonito fue llevar puesta tu pulsera del Summer. La resaca fue aún mejor en el Midsommar.

Ya no me dueles. Para mí fuiste mucho más que un verano, aunque tardara en olvidarte 19 días y 19 noches. 
No me importa desde qué lugar me piensas.
Gracias por pensarme.

No me importa tu diagnóstico. 
No me importa. 

Pero sí me importa el cine, y sí quiero regalarnos un bonito cierre. 
Esto no es el Graduado.
Ni tú eres Sacristán.
Ni yo soy Fiorella. 

Esto no es la cocina de Ferrol que tú querías.
Ni es una asignatura pendiente. 
Tampoco aprobamos nada. 
Tampoco volveremos a empezar. 

Pero sí sonará Luna de Miel de Gloria Lasso.
Nunca fue nuestra canción. 
Porque no fue así.
Pero sí fue la última escena que vimos juntos.
En el mismo sitio de nuestra foto favorita. 

Tú y yo sabemos quiénes fuimos.
Y esto sólo es un texto, así que, ¿por qué no?

Nunca sabré cómo tu alma ha encendido mi noche,
nunca sabré el milagro de amor que ha nacido por ti.

Luna de miel.

Nunca sabré por qué siento tu pulso en mis venas,
Nunca sabré en qué viento llegó este querer.
Mi vida llama tu vida y busca tus ojos.

Besa tu suelo,
reza en tu cielo,
late en su sien.



Carmen Osadía
Con amor para Garci
Aunque yo soy más de un baile sin música,
 a lo Tasio,
de Montxo Armendáritz.
Cuídate, Eme
Lara La La, Lara La la, Lara la lala, Lará la la.


lunes, 23 de junio de 2025

Cine y tecno, son lo mismo. La primera metidita, también

Una cantadita es el suspiro bruto de un largometraje




PAM PAM PAM PAM PAM PAM PAM PAM PAM PAM
PAM PAM PAM PAM PAM PAM PAM PAM
PAM PAM PAM PAM PAM PAM PAM
PAM PAM PAM PAM PAM PAM PAM PAM PAM PAM
PAM PAM PAM PAM PAM PAM PAM

LUCES

La repetición
El bucle
El latido hasta morir

ENTREGA

Entrega al escenario
Manos al cielo
Manos polémicas al cielo
Golpes al aire y al cielo
Golpes insoportables y necesariamente soportables a la luz, a la gente, al trance
No es ruido
El latido hasta morir
El latido está dentro y lo que nunca se escucha, ya se escucha
Si no te has detenido a escucharlo, se vuelca en un festival
Se sincronizan los latidos de la peña
Toda la peña late al mismo tiempo
Toda la peña quiere grabar el mismo punto y momento
Toda la peña quiere retener, guardar para siempre, el mismo punto y momento
Toda la peña quiere compartir y revivir, el mismo punto y momento
No es banal
No es generación perdida
Es el lugar exacto de encuentro
La música es arte, no te confundas
Bailar es arte, no te olvides
No confundas, no juzgues
La fiesta es aire
La entrega es calor, pulsión, pulso, pulsar los estados

Qué gritas tú al cielo, qué

GRITO Y OLVIDO
En qué piensas
En nada
No piensas
Olvidas
Adiós, todo adiós
Esa conversación de la mañana no importa
Las lágrimas de días antes no están
La previa
La expectación de la previa
Ese es el verdadero reset
Lo que importa es lo que se viene hasta el amanecer

EL ACTO DE INVOCAR

El barro
Los saltos en el barro
El cuerpo derrotado

POESÍA

Calling all children of the earth, 
are you ready for rebirth?
(Millenium)

I WONDER WHY, I WONDER WHY
(Millenium)

DAY BY DAY, HEART TO HEART
(Forever)

Y EL AGUANTE DE MI PRIMA



Sweet release
I feel better
And I hope this state of mind will last forever
(Sweet release)

Abracadabra
Feel the ecstasy 
(Flying Free)


WHY, LOVER WHY
WHY DO FLOWERS DIE?
(Lover Why)

Take a look and see,
the light still shines in me
IN MY EYES
(In my eyes)


Na-na-na-na-na-na-na 
na-na-na
na-na
(Freed from desire)

You touch me I feel you
Your preseance surrounds me
I float away
(Let the light shine in)

YOU ARE MY GUIDE
YOU ARE MY LIGHT
(Let the light shine in)


DE LA POESÍA A LA NOSTALGIA
De cuando nada
De cuando no me muero por ti ni nada
De que aquí no recuerda nadie nada
Es volver a la potencia de siempre pero es una primera vez otra vez


La primera metidita, esa es la mejor
La primera metidita
Te quiero
porque te quiero a ti
cerré la puerta una mañana y eché andar

CINE Y TECNO
SON LO MISMO



Carmen Osadía
Mi película, la verdadera
PUM PUM PUM