Soy tus ojos legionarios y ese plano tras de ti.
Soy la que persigue fija tu espalda hasta que alcances tu cruz.
Soy la que esculpe para siempre tu saludo en el valle,
Y soy la que se juega cámara en mano esta expulsión.
Coge tu bandera orgulloso y dame una lección.
Muéstrame cómo se ondea entre heridas abriéndose
Y cómo no te da miedo su pico feroz cuando vuela.
No soy tan valiente como creí.
Mira su nombre cubierto de flores y luego te ruego búscame así.
Coge mi mano tras el aplauso a tu condena fuerte,
Coge mi mano fuerte,
hombre a quien la suerte hirió con zarpa de fiera,
pues tú eres el novio de las malas compañeras.
Carmen Osadía