El lenguaje cambia y adquiere forma de Histoire(s) Du Cinema bajo un nuevo código desconocido. El lenguaje que no sabíamos a qué sabía hasta que relamiste cada uno de mis dedos. Uno por uno.
Ya sabes que disfruto haciéndote preguntas y que me confieses tu verdad. A veces no me lo cuentas todo, y eso, eso puede que también me guste más. Te empeñas en no ponérmelo tan fácil, y siendo cosa de un instante y unas gafas con muy poca vergüenza, me resulta descaradamente irresistible atravesar tus cristales para llegar hasta a ti y tus ojitos tiernos.
Tus labios lo son demasiado.
Quiero recrearme en cada histoire, acariciar cada imagen que me pones enfrente hasta desenfocarla, envolver nuestra puesta en escena bajo ese francés que odias y amas y así disimular el sonido de nuestro lenguaje tan estéticamente cinematográfico. Nos fumamos la materia gris hasta dar con la narrativa perfecta y resulta que tú y yo ya estábamos haciendo cine, porque es lo que somos. Haces que me de cuenta de eso. Basta con un plano de ti y tu aparente indiferencia tan bien reconstruida y a la vez tan sexy y ahí tienes la clave de la vague nouvelle. Nuestra Pasión intelectual (esa que abre nuestra trilogía) quiere hacer amor y lo busca en cada frame que inventamos, desde ese teatro experimental que escribiremos del psicoanálisis hasta el baile que te volveré a regalar. No me entra en la cabeza cómo nuestra histoire no alcance ser digna de poner nombre a una generación, y es por esto que te escribo anticipándome a la Historia, para grabar nuestro nombre. Para rodarlo, como tantos otros directores que no dejan de homenajearnos, sobretodo a ti.
Sigue hasta rozar mis límites. Qué bien lo dices. Qué bien lo haces. ¿Qué pasa si te digo que un cinco? que nos urge cambiarnos. Me encanta cómo me diriges y me encanta además, por dios, que me consientas dirigirte otras veces.
Voy a conseguir tocar tus complejos y mis huellas dirán la verdad, que son dulces.
Ay, tus labios lo son demasiado.
Pierrot le fou. (1965)
C'est le temps de l'amour... (François Hardy, 1965)
¿A que no te habías dado cuenta?
Semáforo rojo.
Beso.
Semáforo verde.
Carmen Osadia
(Merci beaucoup, Jean-Luc Godard)








