martes, 27 de noviembre de 2012

Histoires du cinema en código desconocido.



El lenguaje cambia y adquiere forma de Histoire(s) Du Cinema bajo un nuevo código desconocido. El lenguaje que no sabíamos a qué sabía hasta que relamiste cada uno de mis dedos. Uno por uno.

Ya sabes que disfruto haciéndote preguntas y que me confieses tu verdad. A veces no me lo cuentas todo, y eso, eso puede que también me guste más. Te empeñas en no ponérmelo tan fácil, y siendo cosa de un instante y unas gafas con muy poca vergüenza, me resulta descaradamente irresistible atravesar tus cristales para llegar hasta a ti y tus ojitos tiernos. 

Tus labios lo son demasiado.

Quiero recrearme en cada histoire, acariciar cada imagen que me pones enfrente hasta desenfocarla, envolver nuestra puesta en escena bajo ese francés que odias y amas y así disimular el sonido de nuestro lenguaje tan estéticamente cinematográfico. Nos fumamos la materia gris hasta dar con la narrativa perfecta y resulta que tú y yo ya estábamos haciendo cine, porque es lo que somos. Haces que me de cuenta de eso. Basta con un plano de ti y tu aparente indiferencia tan bien reconstruida y a la vez tan sexy y ahí tienes la clave de la vague nouvelle. Nuestra Pasión intelectual (esa que abre nuestra trilogía) quiere hacer amor y lo busca en cada frame que inventamos, desde ese teatro experimental que escribiremos del psicoanálisis hasta el baile que te volveré a regalar. No me entra en la cabeza cómo nuestra histoire no alcance ser digna de poner nombre a una generación, y es por esto que te escribo anticipándome a la Historia, para grabar nuestro nombre. Para rodarlo, como tantos otros directores que no dejan de homenajearnos, sobretodo a ti. 

Sigue hasta rozar mis límites. Qué bien lo dices. Qué bien lo haces. ¿Qué pasa si te digo que un cinco? que nos urge cambiarnos. Me encanta cómo me diriges y me encanta además, por dios, que me consientas dirigirte otras veces. 

Voy a conseguir tocar tus complejos y mis huellas dirán la verdad, que son dulces.

Ay, tus labios lo son demasiado. 






Pierrot le fou.  (1965)
C'est le temps de l'amour... (François Hardy, 1965




¿A que no te habías dado cuenta?

Semáforo rojo.
Beso.
Semáforo verde.



Carmen Osadia
(Merci beaucoup, Jean-Luc Godard)







martes, 6 de noviembre de 2012

PSICOSIS. VÉRTIGO.

Tengomenosdeveinteminutosparaescribiresto:








 CARLOTA VALDÉS. WINTER IS COMING.

FLORES.
 MUERO DE AMOR. Me muero, me muero. Y es cierto. Es cierto que me muero. Qué grave error, todo este tiempo de cataclismo me he estado equivocando, mi cine no es de muerte, si no de vida. VIVO DE AMOR, ese es el verdadero mensaje.
FLORES.
FLORES.
FLORES. 

Mensaje que queda más eterno que esta pesadilla de espiral si no recupero mi persona. Mi persona y no la de Bergman. Esa no la quiero. No quiero simbiosis, ni uno, ni dos, ni tres, ni cuatro, ni cinco, ni seis, ni siete, ni ocho, ni NUEVE hijos repartidos, ni vivir en soledad en Färo, ni castigar a mis seres queridos dirigiéndoles una mirada patética pintando sus caras en cuadros de Carlota Valdés. No quiero encerrarme y sentir un secreto pero escandaloso placer construyendo mi núcleo neurótico. NO QUIERO. NO QUIERO. No quiero dar vida a la flor más bella que puede existir para mirarla con inmensa tristeza a través de un cristal de doble capa. No quiero ese plano de Persona y ver a mi madre desde un espacio tiempo indefinido. Ya basta de poner el corazón sobre mis apuntes y exponerlo con el psicoanálisis que me envenena. Yo he venido a poneros nombre y no a contaminaros. Yo quiero daros un nombre, que será el mío y no el de vuestros fantasmas. Tú no te llamarás Carlota ni serás hija del invierno. Tú eres mi niña de la primavera, y vestirás de flores. Y de flores del jardín dulce que plantaremos juntas y no las que escojimos para Rebecca.
Olvido la dulzura y eso que eres lo más dulce a mis ojos en este universo mío tan de locura y tan catastróficamente presente. Si no paro. Ay si no paro. No quiero destruírte eso tan bello nuestro y no quiero contagiarte mi enfermedad. No quiero seguir enferma ni asustarte. Ay si te asustaras de mí, jamás, nunca, yo quiero regalarte París. No. Yo quiero compartir contigo París o mis sueños. Contigo y no solo contigo, contigo igual que el resto del mundo al que tanto amo y por el que tanto lucho. Luchamos por la humanidad y el corazón. 

Deseo exponerme constantemente y nunca será suficiente mi toque de atención vestida de inocencia. Y no es así, pero no dejamos de dibujarla inconsciente. Psicoanálisis PSICOANÁLISIS PSICOANÁLISIS. 

¡QUÉ ESPIRALES TAN BONITAS! son preciosas, las más bonitas del mundo del universo, porque eres mi dibujo favorito. Qué bonito. Mi dibujo favorito. Qué bonito es mi dibujo favorito. Qué bonito mi dibujo favorito. Eres mi favorito. Mi primer dibujo favorito. El primero. Mi primer amor. El primer amor nuestro. Mi favorito. Rimas con mis ojos. Soneto. BODAS DE SANGRE.

 ROJO Y VERDE. 
AMARILLO


Billy Wilder, ¡¡TE ODIO!!

No soy yo, sino tu espiral. Espiral que se repite POR TU PELO.
No deseo, NO CLARO QUE NO LO DESEO, NO deseo tirarme del campanaio contigo escandalosamente iluminados por una luz verde y así espués teñirla en rojo con nuestra muerte, y en el mismo instante. No voy a romper mi sutil y arriesgado juego de homenajes.
TENGO 23 AÑOS.



¡¡YA BASTA!!


CARMEN OSADIA'S PSYCHO.

CARMEN OSADIA'S VERTIGO.