¡CATAPÚM!
Y revoltijo.
¡Tripas, tripas, tripas! enloquezco ambos dos días atrás y suspiro constantemente bajo un estado obsesivo constantemente con el mismo pensamiento. Pensamiento el cual me quiere decir algo pero no consigo entender qué pretende. Se me ocurre algo pero... no, no es posible. Solo puedo contemplar ese deseo dentro de mi imaginación y así sea bienvenido a mi lista (al fin) renovada de fantasías.
Deseo de tí todo aquello que eres que yo siempre quise ser. Confío en que así seré.
Me pregunto por qué razón me quedo paralizada, paralizada, paralizada, paralizada.
