domingo, 29 de diciembre de 2013

La desolación de mis imágenes


Me despierto compulsiva como hacía en tiempos pletóricos y mis tripas se revelan nerviosas. Mi inconsciente proyecta sus intenciones de manera física marcándose un tanto a lo desesperado y me tiran del brazo hasta este papel en blanco que me ha estrujado siempre. 

Pienso en mi propio Heath Ledger y en la desolación de Smaug. Busco el significado de la palabra desolación y un consabido placer sorprende a mis dedos con chispas: "Destrucción total, aflicción, angustia, desconsuelo, ausencia de vida en un lugar". 
El mundo está a merced de lo mediocre, sólo algunos pocos desafortunados conocerán la verdad, y aparentemente desgraciados tendrán la vida más plena y enriquecedora. Es de lo único que habla el cine de mi corazón. 

Ausencia de vida en mis imágenes. Terror.
Algo me dice que están muertas y seguidamente mi afirmación genera un brillo en mis ojos y unas ganas de vomitar obsesión, flores, Peter Jackson, y dioses y monstruos una y otra vez. Siempre ha sido así, una y otra vez, y otra vez, y otra vez, y otra. Todavía no he encontrado la verdad de mi paraíso oscuro y lo terrorífico es que jamás lo encontraría con tal de seguir buscando hasta el fin de los tiempos, escuchando mi canción. Continúo esta entrada de mi blog porque estoy nadando en vacío, todavía no sé qué te quiero confesar y voy a explotar. 

Necesito ver El señor de los anillos y la segunda parte de El Hobbit. Puede que esta introducción caprichosa sea una vil llamada de atención a mis adentros y a ti, de alguna forma... No cederán mis tripas hasta, que, el, fluído, fluído.... fluya. Fluir. Y te acabo de bailar un tango. Hay diálogos sobre cielos de estrellas y discursos que se sienten en el aire, que se sienten en el agua y que dicen que el mundo ha cambiado, me hacen morir de amor. No es sino la sombra de una ilusión lo que amamos, y no nos pueden dar lo que anhelamos, por eso nos dejamos llevar por la locura, que es lo que más se acerca al inconsciente que todos niegan, porque ellos son cobardes y prefieren vivir del éxito y de las palmadas en la espalda tan nefastas.

Es entonces cuando mis imágenes recuperan todo su valor, y lo comprendo. Sentir que fumo lentamente, dar permiso a los frames para demostrar que es mejor grabarse a 60, y recrearse en cada acción volviéndome loca muy rápido pero lentamente. 

Acción.




In the land of gods and monsters, I was an angel,



Lookin' to get fucked hard.



You got that medicine I need...



Fame, liquor, love, give it to me slowly.

Put your hands on my waist, do it softly
Me and God we don’t get along.






When you talk it's like a movie and you're making me crazy,





Because life imitates art.

Verdaderamente puedo morir del gusto antes de dormir porque me he acercado de manera gráfica a los textos que escribí con letra ilegible. Al final todo tiene sentido y vuelvo a dar con las raíces, ahora mismo soy suspiro de Osadía y doy con el mensaje más auténtico, himno de corazón poligonero: No es amor, no es amor, es una obsesión. Es así, y algunos estamos destinados a vivir por el amor y a escribir y rodar en su búsqueda, pero dejando rastros de palabras tóxicas enamoradas de la destrucción.



It's innocence lost
Innocence lost.




Carmen Osadía

jueves, 5 de septiembre de 2013

"Acto de amor" en respuesta a "El Séptimo sello"






"En la alta tensión emocional del momento nos ponemos de acuerdo en que, en realidad, se puede hacer teatro sin amor, pero que entonces no vive ni respira. Sin amor es imposible. Sin un tú, no hay yo. Es cierto que hemos visto teatro extraordinario, creado en un odio orgiástico, pero el odio es también contacto y el amor es tan lúcido como el odio"

Ingmar Bergman, Linterna mágica

Los que amamos a Ingmar Bergman.

Se nos llena la boca al pronunciar su nombre, nos gusta oírlo y acto seguido repetirlo, porque eso nos gusta aún más, lo más parecido a comérnoslo. A BERGMAN ME LO COMO. Ingmar Bergman, Ingmar Bergman, Ingmar Bergman... Volverte LOCA porque no esperabas que Sven Nykvist apareciera en un documental de cine americano en clase, "por favor que salgan imágenes, por favor que aparezca Liv, por favor Bergman hablando, por favor cualquier cosa..." y te enamoras del acento inglés de Sven porque detectas el dulce sonido sueco de Llueve sobre nuestro amor, Secretos de matrimonio, Persona, Saraband, Los Comulgantes, Gritos y susurros... Y entras en un bucle psicótico porque piensas en cada título, cada título y de cada título todos sus planos, y de todos sus planos cada historia y de cada historia toda emoción indescifrable. 

¿Por qué Bergman? Su fuerza inmensurable fluye directo al inconsciente porque es mucho más, y así es como nos enamoramos. Como si nos conociéramos demasiado bien. Nos volvemos vanidosos y sentimos con el corazón en lágrimas rojas que sigue con nosotros, que se ha dejado una parte aquí y que es nuestro destino y nuestro don. Por eso no resulta insuficiente llevar como único libro "Linterna Mágica", la única biblia que necesito para dar a luz a mis propias imágenes también. La segunda vez que descubrí que los reyes magos no existían fue cuando un eterno amor cinéfilo me dijo que Bergman era un mentiroso. Y en ese momento estás perdida de llorar, pero sigues enamorada creyendo que estás a punto de enloquecer en una relación tóxica con Bergman. Sin embargo, sabes que lo suyo es amor de verdad, el amor del que habla en todos sus escritos y sus imágenes, el que deseas volcar en el que deseas vivir.

Quieres tatuarte su cita,

"Los días estaban llenos de esa especie de secreta satisfacción que es la mejor prueba de una visión firme"

Y esta otra,

"Paso revista críticamente a mis últimas películas o puestas en escena teatrales, y encuentro por doquier un perfeccionismo puntilloso que espanta la vida y el alma"


Y esta,

"Cada día de rodaje son tres minutos de película terminada. Todo tiene que vivir, respirar, ser una creación"

Y quieres hacer amor con la cámara,

"A las nueve en punto comienza el rodaje del día. Es importante que el inicio de nuestro trabajo en común sea a la hora. Las discusiones y las inseguridades deben quedar al margen de este círculo íntimo de concentración. Desde este momento somos una máquina complicada que funciona en armonía con la finalidad de producir imágenes vivas".

Hasta que deseas matar a todo el que dijera algo desfavorable de tus actores.

Y terminas besando a Marianne.


Carmen Osadía
Una lección de amor

YO BESO A MI CINE.


(Suspiro de Carmen)









sábado, 10 de agosto de 2013

Etapa deforme.



Dicen que si quieres saber qué tipo de persona eres, sólo tienes que observar lo que recibes.

Me pregunto desolada si conseguiré librarme de ser como tú, con la muerte lenta de mis pulmones en una mano y con la cafeína indefinida en otra, y Dulco Laxo y con los brazos empapados en lejía con la bulgar esperanza de que se limpien de mis abandonos.
Son incontables mis textos deseando más que nada el amor incondicional, y hoy no lo siento jamás. 

Joder, deseo librarme de mi deformidad y que brillen mis relaciones, mis compromisos, mi constancia y mi creatividad, el amor. Y desde el terror, los fantasmas que me acosan y me vuelven irracional a veces me convencen para vivir mediocre, tal vez no necesite más que la terraza acristalada de un piso alto y un kiosco a mano para comprar tabaco. ¿Para qué esforzarme en cocinar el mejor plato del mundo si luego voy a tener que arruinar mi siesta fregando los platos? Mejor relacionarse poco para ahorrarme las explicaciones... Luego sólo recibiré felicitaciones comprometidas por mi cumpleaños "Felicidades Carmen, ¿qué tal por esas tierras? a ver si nos vemos, muacks!" pero no importa, seguro que lo superaría vendiéndole mi victimismo a alguna buena persona que en esos momentos se preste y esté demasiado compungida con mi aspecto como para preguntarse qué hice mal verdaderamente.

Cada cierto tiempo toca pasar por esta mierda y en cualquier momento me dispongo a destrozar todo lo que construí. Resultaría tan sencillo volver a la deformidad y tan lúgubre y lejano volver a la luz que una espada me tiene atravesada hasta la pared, y quedo mejor que un cuadro. ¿Tan difícil es ser quien deseo ser? 

Odio cómo me miráis cuando veis mi luz y yo solo siento culpabilidad.
Odio que no merezco vuestro amor.
Odio recibir castigo y sentir que merezco más amor.
Odio estar siendo víctima otra vez.

Resulta tan sencillo tocar mi reflejo y devolverme una bestia deforme. Etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, etapa deforme, deforme, deforme, deforme, deforme, deforme, deforme, deforme, deforme.

La niña deforme. Me equivocaba, las imágenes no consistían en una niña preciosa tentada a jugar por sus demonios... la niña preciosa no se enamoraba de ellos, la niña era deforme y jugaba con sus semejantes. La niña deforme. DEFORME. 



Se me atraganta lo que debo.

No quiero aire. Quiero resolverlo YA, AHORA, AHORA MISMO.

Deforme, deforme, deforme, deforme, deforme, deforme. DEFORME.

domingo, 4 de agosto de 2013

Suspiro de convalecencia, del día 3 al día 6.


Día 3,

Cuando se despertó no recordaba nada de la noche anterior, 
"demasiadas cervezas" dijo al ver mi cabeza al lado de la suya en la almohada,
y la besé otra vez. 
Pero ya no era ayer, sino mañana. 
Y un insolente sol, como un ladrón entró por la ventana.

Día 6,

Después de dedicar mis días a pasar las horas jugando a iniciar historias contigo y toda una noche siendo espectadora de tus viejas musas, el siguiente paso es esperar a que amanezca con un suspiro.


He perdido la cuenta de las veces que juré no volver a coquetear a deshora, no discutir ebria y no dar por ciertas mis sensaciones con sueño. Tengo mucho sueño y suspiro.
Tengo ideas las cuales deseo que solo estén jodiendo por la hora que es, como por ejemplo el hecho de ser radical contigo en nuestra misión... Se me ocurre porque aún no consigo tener mi corazón limpio, el amor incondicional es mi objetivo por siempre. Qué bajón, estoy segura de que lo conseguiré. La pesadilla es desgastarnos durante el proceso... 

Es necesario ser mejor persona un poquito más cada día, mi problema es recordarlo. Una golondrina en la nuca no es suficiente, no estoy provista de espejos de bolsillo para acercarme a mirar y no voy a consentirnos más unas lágrimas ¿provocadas? para forzar nuestro reflejo deforme. A pesar de ello nos hemos encontrado al mismo tiempo en un día laberíntico de bosque oscuro y nos hemos sentido culpables, tristes... tristes por no corresponder a las personas que saben amarnos. Igual no estoy muy de acuerdo en incluirte en el plural porque tú sí sabes, pero ocupas tanto tiempo en no decepcionar al mundo que te distraes de ti y se te olvida que hueles tan, tan bien.
Sea cual fuere el flujo melancólico que nos envolvía hoy, de nuevo era otra respuesta firme por nuestro camino, eres mi amor. El hecho de que me pidieras que te escribiera esto último ha hecho de mi sangre seca un río, y de ahí que me preguntara ¿es así cómo las demás personas que se quieren mantienen en activo su relación? No quiero depender de tu necesidad conmigo. Lo que quiero es vivir contigo nuestro amor egoísta pero al fin y al cabo desinteresado. 

"Egoísta", ya se lo explicará mejor mi mejilla a la tuya.

En este instante me dices que ojalá al fin de mis convalecencias tus deseos se hagan realidad.

Y este es mí sexto día, noche convaleciente, rompiendo mis promesas nocturnas de ignorar mis sensaciones. La octava noche se volverán locas.

Y aquellos ojos miopes,
y la sangre al galope por mis venas y una nube de arena dentro del corazón,
y esta racha de amor sin apetito.
Los besos que perdí, por no saber decir: "te necesito".

Eres mi amor.

Darling...

Carmen Osadía


(Donde habita el olvido - Sabina)
http://www.goear.com/listen/10919ab/donde-habita-el-olvido-joaquin-sabina-




jueves, 1 de agosto de 2013

Suspiro de convalecencia... Día 2.


(Banda Sonora de la entrada:
http://www.goear.com/listen/f5150c9/fur-hildegard-von-bingen-devendra-banhart)





Now she's leaving, suffocation.



Se nos ha ido de las manos,
a los labios.

Hacía mucho que no temía por mis límites, y tú tienes un irremediable poder sobre ellos. Al igual que me he dejado llevar previsiblemente hacia ellos he temido por el valor de nuestras promesas. Quizá me enrede con mis miedos, pero ¿no es acaso la facilidad de caer en nuestros ojos la misma que nos arrincona enfrente de nuestros espejos? Últimamente más con el mío.
Es el amor quien más poder tiene.

Tumbarme en tu cama ha sido lo más difícil, ¿y ahora qué? ¿de verdad vamos a cumplir aquí? Es así cómo vamos a demostrarnos... sin mostrarnos. Qué difícil fingir que aún no nos queremos, ay pero no aprovechar tus besos, qué crimen, ¿a dónde irán?

Es doloroso, pero recuerdo tus lágrimas y espabilo y vuelvo sin pensarlo a la mirada de terceras, quiero aflojar. 

Lo que no podía hacer, era dejar pasar una canción oportuna y no tomarme un traguito ahora y... y sé que lo que más espero, lo más que se me enamora... para pedirte que al final de mi convalecencia, por favor te quedes Luna.

Quédate, quédate Luna,
quédate, quédate Luna y,
quédate, quédate Luna...

Eres mi amor.

Carmen Osadía
31/07/13


Darling...


miércoles, 31 de julio de 2013

Suspiro de convalecencia... Día 1.



No me extraña en absoluto que un día tan intenso como el de hoy lleve de nombre y apellidos el aniversario de la muerte de mi amor de entrañas y celuloide, Ingmar Bergman.

El aniversario de su muerte no ha llevado consigo la muerte de mi amor, ha sido más bien un recordatorio caluroso sobre lo que no quiero perder. Me voy de exilio amor mío para devolverte pronto nuestro hogar.

No sabía que tenía tantas ganas de volver a estar a solas conmigo misma. Toda relación con mis amores depende en absoluto de un hilo en mi relación con mis entrañas. Dejé de luchar por el verdadero amor incondicional y eso es innegable, de esta manera reinaba el caos y después del caos sólo habría caos... El caos que es exhaustivamente romántico y compulsivamente destructivo, el caos que es belleza en arte y detrimento en mí. Hay que matar al caos y devolver su trono a la serenidad, lo que me lleva a unas palabras que escribió una amiga anónima en mi espejo:

El poder de la SERENIDAD:
Si alguna vez estás con personas ansiosas y asustadas, respira despacio y profundamente, relaja tu rostro, deja descansar la vista sobre un punto alejado, afloja la mandíbula y deja que perciban tu sensación de bienestar y serenidad. Sin decir una sola palabra estarás ayudándoles y, en vez de unirte a su estado nervioso, modelarás su relajación a través de la tuya. Compruébalo: la serenidad es contagiosa.

Dejé a mi amor platónico para encontrar el amor de verdad, y tan reales son el uno como el otro pero ay, musa que tanto me has dado, cuan vacía y fría eres sin mis reverencias. Ojalá no te enfadaras por que no me despidiera nunca, pues cada siempre me siento a pensar en ti.

Sin embargo, me entrego en mis besos a mi auténtica despedida en este primer suspiro de convalecencia. Hoy mi amor olía distinto, olía a desconocido y a nuevos días, a Dolce&Gabbana y a desgaste, a dolor, a ruego de nuevas promesas. Habíamos olvidado nuestros objetivos de cine de verdad y nos habíamos arrojado con ellos a la incertidumbre y a la posesión, al vómito de los horrores. Mis demonios celosos en descontrol han volcado veneno por mi boca y mejor no volver a jugármela, mejor no volver a besar. Se han despertado sensaciones con ganas de vivir. Al principio dolor, tristeza, mucha tristeza y anticipada nostalgia. Pero la dulzura y la pasión de nuestros besos no llevaban veneno, sino savia. Ay mi dulce, esta es la primera noche de tantas, ¿cuántas?. La noche acuna nuestro deteriorio y cogemos sin importarnos nuestras camas vacías, ojalá el resto de los días tengan esa misma amabilidad...

Confío en que sí, nos lo merecemos.

Eres mi amor.


Carmen Osadía
Suspiro de convalecencia
Día 1, 
30 Julio 2013



Darling...

lunes, 1 de julio de 2013

Cineastas melancólicos


Necesito escribiros algo ya aunque sea así tan torpemente, veamos…
Cada vez que hablo de vosotros, tomo más consciencia de que estoy hablando de vosotros, y eso que os acabo de decir tiene su importancia y mi siguiente explicación. Ya conocéis bastante la que ha sido hasta ahora mi experiencia en el terreno que recorre la amistad, y vosotros os encontráis en el punto en el que yo continuo aprendiendo y voy sellándome a fuego mis valores. Todos mis escritos, mis reflexiones, mis suspiros, mis lágrimas, mi búsqueda y en definitiva mi santa tortura y mi libertad, giran en torno al valor el cual para mí es el más importante de todos: amar incondicionalmente. Siento sin ningún tipo de vanidad que vosotros me amáis de tal manera. Desde lo más profundo de mi alma, gracias.
Me curáis verdaderamente con cada vuestro gesto y siento agradecimiento, admiración y mucho amor. Amo con todo mi ser cada rincón de vuestra esencia sin límite. Las promesas eternas se rompen y es por esto que en esta ocasión mis palabras son breves en proporción a mi promesa presente, demostraros que os quiero de la misma magnitud y más. Aún me queda, pero cuanto más siento con vosotros, más me emociono, y más siento, y me emociono, y más siento, y así. Me emocionáis, me demostráis, os siento. Qué amistad más maravillosa. Qué personas tan preciosas sois, no lo sabéis aún.

Os amo,
Carlos y María.








miércoles, 8 de mayo de 2013

Introducción a despedida en reconquista del verdadero cine.



¡Hola!

Hoy he encontrado la respuesta a mi inquietante ausencia en este lugar de intimidad contigo, querido tú, querida tú. No he dejado de suspirar ni un solo momento, pero resulta que han sido otro tipo de suspiros y preciso la búsqueda de un nuevo lenguaje. 

Adiós rabia, ojalá no volvamos a vernos y 
adiós amores idílicos, gracias por todo.

No descanso de hallar mi verdad y me encuentro con mis logros. Apuesto por mi corazón honesto y por los vuestros y descubro las mentiras de mis amigos, blindadas. ¿Dónde vais distantes de reflexiones esparcidas en alcohol? a la fiesta. No al amor.
La amistad es otra cosa.

Llevo seis meses haciendo el amor y he llorado mis clamores, con verdadero gusto. Lo que sé ahora del amor jamás lo aprendí de niña, y es ella la que suspira de corazón, de agradecimiento, de encuentro con la luz, de reconcilio con las sombras. Me emociona la verdad y es por eso que abundan mis lágrimas cuando estoy contigo. He odiado tanto que se me ha olvidado hablar de la belleza, ¿cómo se hace, amor mío? ¿cómo puedo ser justa contigo? ¿cómo puedo regalarte mi espejo? ¿cómo me llevo esta nueva paz al cine?
He evitado hacerle estas preguntas a Ingmar Bergman porque temo no estar satisfecha con sus respuestas, tan aisladas... Hace mucho que no visito Färo y sabe Bergman que no he perdido mi pasión por el roce de nuestros inconscientes, o eso espero. Todos los días le miro pero no más allá de debajo de mis flores, no más allá. Eso me pone nerviosa, estoy muy inquieta.

Torpemente y con esfuerzo voy tomando decisiones y con ellas remarco mis límites, me duelen los deshonestos y me duele la incomunicación, insisto. ¿Qué precio hay que pagar por un par de noches locas cada mes? Siempre antes de salir de casa pienso en El Séptimo sello, justo ahora que me tengo que ir me apetece verla...

...

Y así hasta que broten por escrito tus caricias dulces. Así hasta dar con nuestra versión original. Así hasta quitarme de los filtros, tus palabras a medias de escuchar. Culpaba a mi memoria y es mi escucha presa de directrices, arrinconada en una inútil protección.

...

Esta tarde creía que era consciente de mi decisión y ahora me doléis, mis amigos, me doléis.

...

Seguiré practicando, 
aún hay dolores y ruegos...
Y así hasta que sólo estemos tú y yo, dulce.


Carmen Osadía
Aprendiz del verdadero lenguaje




(Foto: Corona de flores sobre mis archivos de Ingmar Bergman)