Hoy me he enamorado.
Algo tan hermoso y tan triste. Tan triste.
It's dreamy weather we're
on
You waved your crooked wand.
You waved your crooked wand.
Con la misma fuerza en la que irrumpen estos versos mi corazón da un vuelco y advierte que, a continuación, mis deseos no van a atender a razones, que voy a volverme loca, que voy a ser víctima de mi desesperación, que la rabia de lo imposible va a quemarme y voy a arder. Una dulce introducción al caos. Suspira un corazón. Voy a agarrarme aún con escozor a la fantasía y a odiar la realidad. And so a secret kiss...
Comprendo ahora la dulzura que custodia un secreto y su mirada tímida y avergonzada. Resulta desolador escribir estas palabras tan vivas y tan rotas. Y no quisiera entrar en el infinito ojalá, ay, qué infinito es.
Qué fácil es imaginar que sucedió de noche y qué complicado es incrustarlo en mis adentros. ¿Cómo iba yo a destruir esa pasión tan evidente, tan clara, tan de verdad? ¿Qué clase de castigo podría cargar yo indefinidamente por cometer tal crimen? ¿Cómo iba yo a asesinar tu amor si es precisamente lo que yo más quiero? Alimentarme yo de mis cachorros, no podría.
Cuánta magia reluce. You are glowing today… and ever.
Hoy envejezco y brotan mis arrugas, descanso y dejo de estirarlas. Cuánta luz desprende los versos que hoy compartimos y qué sueño tan bello y tan terrible se desencadena. Me recuerdo a mí misma que yo no he venido a este mundo a cubrirlo de mis sombras sino a encantarlo con mi vara, (¿a qué sino tengo una?). He venido a escribir besos y a regalar fotografías y eso no debo olvidarlo jamás. Ay, pero soy tan despistada… No voy a enfadarme con mi niña por querer jugar a tu lado, contigo. Es un deseo muy lógico y sabemos que muy previsible, tan previsible como tan probable que si no habíamos aprendido a jugar cerquita donde yo te vea, los daños iban a ser un hecho.
Y ahí es donde estamos ahora, contemplando la historia que imaginamos nuestra tan perfecta, tan llena de locura, tan auténtica, tan bendita, tan azul, tan pudiera. ¡Ay, ojalá…!
Hay canciones que no deberían escucharse nunca, hay normas que no deben saltarse, hay muros que han de ser construidos y hay estrellas que no deberían leerse. Y si protesta el corazón en la farmacia puedes preguntar…
Carmen
Osadía
Dulce
y tristemente melancólica.
Tanto me enamoras.
Of Alice
There's only Alice.
There's only Alice.
(Dear Alice, cuán agusto estábamos distanciadas)
(Extremoduro, Melancholia, Tom Waits, Sabina)
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